Orcómeno

Ciudad griega de Arcadia, rica en ganados, cuyos habitantes estuvieron en el sitio de Troya. Los orcomenios como todos los arcadios eran considerados autóctonos por los griegos. La ciudad estaba emplazada a una altura de 150 m en la cima de un monte. Se hallaba ubicada a unos 15 km al noroeste de Mantinea. El antiguo río Anquisia de los arcadios discurría a la izquierda del camino que llevaba hasta el monte sobre el que se levantaba Orcómeno. Es mencionada por Homero. En el siglo VII a.C., era la primera potencia de Arcadia. Desde el sigo VI a.C. fue miembro de la Liga del Peloponeso. Orcómeno, fiel a Esparta durante la guerra del Peloponeso, como otras ciudades de Arcadia, era una ciudad importante, tanto por su pasado como por su posición estratégica en el centro del Peloponeso. Pertenecía a la Liga del Peloponeso desde el siglo VI a.C. y participó con 120 hombres en la batalla de las Termópilas, y con un contingente de 600 soldados en la batalla de Platea. En el 418 a. C., cuando los atenienses bajo el mando de Laques y Nicóstrato, tras una asamblea con sus aliados, decidieron unánimemente marchar contra Orcómeno, penetraron en Arcadia, pusieron sitio a la ciudad y lanzaron asaltos diarios contra sus muros. Los de Orcómeno preocupados por la debilidad de sus murallas y en vista de que no recibían ninguna ayuda de Esparta, llegaron a un acuerdo con los sitiadores. Después de un continuo y prolongado cambio de alianzas por parte de los orcomenios (en el siglo IV a.C. con la Liga Arcadia y en el siglo III a.C. con la Liga Aquea), terminaron siendo sometidos en el año 233 a.C. por el rey macedonio Antígono III. En el siglo siguiente, tras finalizar la tercera guerra macedónica (168 a.C.), el Senado romano comisionó a Gayo Aurelio Orestes, de la gens Aurelia, para invitar a Roma a los magistrados de las ciudades griegas derrotadas. Una de sus medidas contemplaba que los orcomenios abandonaran la Liga Aquea puesto que no eran de estirpe aquea. En las laderas del monte, existía todavía en tiempos de Pausanias un santuario consagrado a Artemisa Himnia, cuya propiedad compartían orcomenios y mantineos. Menciona también el Periegeta, además de las ruinas del ágora, los restos de las murallas: "la ciudad de nuestro tiempo está edificada al pie del anillo de la muralla antigua". Y añade que junto a la muralla hay una fuente que aprovisiona de agua a la ciudad. Existían, según dicho escritor, estatuas de piedra de Poseidón y Afrodita, en sus respectivos santuarios. Informa también de una estatua de madera (xoanon) dedicada a Artemisa estaba erigida en un gran cedro, motivo por el que la diosa recibía el apelativo de Cedreátide. Habitantes, orcomenios. Hoy, los restos de la ciudad de Orcómeno se encuentran en el pueblo de Orchomenos (Kalpaki), Grecia. )o( MITOLOGÍA.- Ver, Orcómeno, hijo de Licaón.
 
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