Oreja

La oreja estaba consagrada a Mnemosine, a la cual se ofrecían algunas orejas de plata. Se contaban en el número de los presagios, los zumbidos de las orejas y el ruido que se creía oír algunas veces. Si el zumbido se sentía en la oreja derecha era un amigo, el que hablaba del que lo sentía, y si en la izquierda un enemigo. En el museo de Chausse se ve una oreja representada como un atributo, sobre un falo.
 
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