Murcia

Diosa de la pereza que quitaba a sus devotos toda la fuerza y voluntad de obrar. Su nombre venía de murcus, mucidus, estúpido, cansado, perezoso. Tenía un templo en Roma al pie del monte Aventino, llamado antiguamente Murcus. La representaban cubierta de musgo, para expresar su dejadez. Muchos autores pretenden que este nombre no era más que un sobrenombre de Venus, para simbolizar la molicie que inspira, y que hace al hombre incapaz de lo grande y generoso. Ver, Agenoria.
 
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