Ménades

Término que define a las mujeres participantes en los cultos y ceremonias en honor de Dioniso. El término está relacionado con la palabra griega manía "locura", y hace así alusión al estado de excitación extrema en que dichas mujeres se hallaban en el momento de la celebración de los ritos, debido al frenesí de carácter extático que el dios les infundía. Son representadas desnudas o vestidas con ligeros velos, que apenas ocultan su desnudez. Llevan coronas de hiedra, y en la mano un tirso, a veces un cántaro, o bien tocan la doble flauta o el tamboril entregándose a una violenta danza. Las ménades personifican los espíritus orgiásticos de la Naturaleza. En la leyenda, las primeras ménades han sido las ninfas que han criado al dios (Ver, Dioniso). Poseídas por éste, que les inspira una locura mística, vagan por el campo, extrayendo agua de las fuentes con la idea de que es miel o leche. Recorren los campos vestidas con pieles sin curtir, coronadas de hiedras, con el cabello suelto, agitando los tirsos y tocando tambores a cuyo ritmo bailan invocando a Dioniso. Sus juegos son imitados por las bacantes humanas, las mujeres que se entregan al culto a Dioniso. Ejercen dominio sobre las fieras; por ejemplo, se las ve cabalgando panteras o con lobeznos en brazos, etc.. Las ménades desempeñan un papel en cierto número de leyendas: las de Licurgo, Orfeo, Penteo, la de los Miníadas, etc.. Ver, Bacantes, Sacerdotes.
 
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