Civilización minoica

(2.800-1.450 a.C.). Sobre la cultura neolítica y sin aparente solución de continuidad se implantó en Creta la llamada "civilización minoica" hacia el 2.800 ó 2.700 a.C., que se asocia tradicionalmente con los grandes palacios, que en realidad no existieron hasta el 2.000. Por tanto, este primer período cretense (denominado "MA") constituye de hecho el fundamento de la civilización cretense, propiamente dicha. Sin embargo, la naturaleza minoica de este período ha sido muy discutida. La decoración pintada del MA I es en realidad subneolítica; las tumbas semicirculares tipo "tholoi" características de la cultura cretense no son sino el desarrollo de las ya existentes en Las Cícladas; las copas y vasos presentan indudables analogías formales con los anatólicos; solamente las típicas "dagas triangulares" no tienen paralelos en el Egeo, sino en el Egipto predinástico. De todo ello se concluye que, de haber existido una migración en la isla hacia el 2.800 a.C. ésta provendría de Egipto o del área palestina. De todos modos parece claro que el MA supone un avance importante respecto a las culturas neolíticas precedentes: contactos con el Egeo, de donde procede la metalurgia; con Anatolia, Siria, Chipre y Egipto e incluso Italia, donde existen paralelos en producción metálica y cerámica. Además, en el MA II ca.2.300 a.C. aparece la vivienda, con un notorio desarrollo en el MA III, aunque no existe estructura palacial hasta el MM, ca.2.000 a.C. Pero las diferencias entre estos dos últimos subperíodos son escasas, dado que ningún cambio social o político se opera entre ambos, por lo que pueden ser considerados tanto fases terminales del período precedente como fases iniciales del que les sigue. No se trata de ninguna "revolución", sino de una "evolución". A principios del II milenio Creta era la región más civilizada del "espacio Egeo". Es también la isla más grande del Mediterráneo oriental y su ubicación marginal en el conjunto favoreció sin embargo estrechos contactos con otras áreas como Egipto, Siria o Anatolia, en donde se han hallado ejemplares cretenses correspondientes a este período. Por tanto la civilización minoica se nutre de influencias culturales externas pero es a la vez difusora de su propia cultura. Aunque hasta el MM I no existen estructuras arquitectónicas de tipo palacial, se suele distinguir entre la época protopalacial o de los "primeros" palacios (del 2.000 al 1.700 aprox.) y la palacial, propiamente dicha, o de los "grandes" palacios (de 1.700 a ca.1.400). En estos siglos se desarrolló en Creta una civilización peculiar, cuyas manifestaciones han sido interpretadas por la historiografía en sentidos muy diferentes. Mientras que Evans veía en el patio del célebre palacio de Cnossos un escenario idóneo para la realización de los juegos de tauromaquia que a menudo se representan en el arte minoico, recientemente se han vinculado éstos con la representación del mito del minotauro, que no ocurriría "en palacio" sino en una cueva cercana. En cualquier caso, esta mezcla de elementos legendarios e históricos pone de manifiesto lo poco que conocemos con seguridad de esta gran civilización. Con evidente exageración Homero hablaba de que en Creta había "cien ciudades", lo que sin duda debe entenderse en el sentido de un avanzado proceso de urbanización, que no se corresponde con los resultados de la arqueología. De hecho, no podría hablarse todavía estrictamente de "ciudades" (ni siquiera de "ciudadelas"), sino más bien de "estructuras palaciales" más o menos evolucionadas, pero sin aparentes restos de fortificación. Los palacios de Cnossos, Festos, Hagia Tríada, y los más recientes de Mirtos y Mallia apuntan hacia una organización de principados independientes regidos por su rey respectivo. Pero éste no es un rey-dios, sino que está obligado a renovar periódicamente su autoridad enfrentándose al dios-toro, al minotauro. Sin embargo Cnossos, en la Creta central, parece haber ejercido una cierta hegemonía sobre el resto de la isla, en cuyo caso la suprema autoridad del "rey" de Cnossos podría haber sido controlada por sus vasallos, los miembros de las realezas locales. Si esta rivalidad existió, resulta sorprendente la ausencia de indicios de defensa exterior o interior en los restos arquitectónicos y el escaso interés por los temas guerreros en la iconografía del período. Además la arqueología no se corresponde con la tradición griega posterior, que asignó a los cretenses minoicos un lugar destacado en las talasocracias antiguas. No se comprende bien cómo una sociedad "no guerrera" habría sido capaz de mantener el control marítimo, ni siquiera en el Egeo. Pero la imagen de esta extraña sociedad "palacial" va siendo completada. La tradición exagera al hablar de "talasocracia", pero sin duda el comercio ultramarino desempeñó un importante papel en la sociedad cretense. La búsqueda de metales, el desarrollo del artesanado y, en concreto, de la orfebrería, se incluyen en este mismo contexto. Incluso el descubrimiento de grandes vasijas (de hasta 2 m de altura), auténticos almacenes de grano o líquidos, parece indicar un bajo nivel de productividad del suelo. No obstante, se observa ya una cierta estratificación social manifiesta ante todo en los tres tipos de tumbas empleados: las grandes tipo "tholoi" corresponden a la realeza; las de cámara, a la incipiente "aristocracia"; las individuales, en fin, a la población común. En este sentido, Finley advertía de que el área egea durante el Bronce y después es un auténtico crisol de costumbres funerarias, con prácticas coexistentes y variantes acusadas dentro de una misma región. Finalmente dos aspectos complementarios deben ser siquiera mencionados. En el terreno religioso se ha observado que los cretenses reservaron un lugar especial al culto de deidades femeninas (diosa-madre, diosa-serpiente). Pero la interpretación de este hecho singular ha sido muy distinta en cada caso. En general, los arqueólogos encuentran coherencia entre una ideología religiosa de estas características y la sociedad refinada y pacífica que se infiere de las representaciones y objetos hallados; de otro lado, algunos historiadores y antropólogos ven en ello una prueba del régimen de "matriarcado" característico de algunas sociedades primarias. Sin embargo, ambas interpretaciones son igualmente rechazables: la prueba histórica del matriarcado aún no se ha encontrado; una sociedad "pacífica" en el sentido de no conocer las armas o usarlas, en este estadio de evolución histórica, apenas es concebible. )o()o( Cretenses y micénicos )o( Hacia 1.450 a.C. los micénicos han conseguido ya imponerse sobre los cretenses, aunque el proceso parece haber sido lento puesto que su presencia en la isla está constatada ya dos ss. antes. Por estas fechas una catástrofe natural, posiblemente una erupción volcánica como la atestiguada en la isla de Tera, hoy Santorin, a tan sólo unos 100 Kms al norte de Creta, ha afectado duramente a la economía cretense. Pero hacia 1.375 el palacio de Cnossos es destruido. Sus archivos, no obstante, aportan los textos más antiguos en lengua griega o, mejor dicho, en "Lineal B" minoico, puesto que el lenguaje aquí usado no es idéntico al que proporcionan los archivos de los palacios micénicos siglo y medio después. A diferencia del "Lineal A" esta escritura pasó a la Grecia peninsular y se adaptó a las necesidades expresivas de sus hablantes.
 
Volver