Polignoto

(siglo V a.C.). Pintor originario de la isla de Tasos. Discípulo de su padre Aglaofonte. Colaboró con Mirón y fue maestro de Fidias. Teofrasto dice que "inventó" la pintura; sin embargo parece que sólo introdujo el uso de algunos colores. Según Aristóteles tenía el arte de embellecer sus modelos y se distinguió por el hermoso carácter que daba a las figuras. La tradición le reconoce como el primer pintor de la antigüedad, resaltando en sus obras la capacidad de plasmar expresiones gestuales y la creación de una ilusión de espacialidad al poner figuras en diferentes planos o crear ondulaciones en el terreno. Su actividad está testimoniada en Atenas, en Tespias y en Platea en Beocia, así como en Delfos. Vino a Atenas y se unió con la hermana de Cimón, Elpinice, hacia 470-460. Contribuyó a decorar el Pecilo, el santuario de Teseo y el de los Dioscuros, donde representó a Castor y Pólux a pie y a caballo. La Pinacoteca de los Propileos abrigaba otros de sus cuadros, pintados en paneles de madera fijados luego en las paredes. Su obra más famosa es la Batalla de Maratón, desgraciadamente desaparecida. En Delfos había decorado la Lesqué (sala de reunión) de los Cnidios con dos grandes composiciones, la Toma de Troya y Ulises evocando a los muertos, que Pausanias describe con el mayor detalle. Había imaginado colocar los personajes distribuyéndolos por grupos a alturas diferentes sobre un terreno accidentado, lo que daba profundidad a la composición. Por otro lado, sabía variar las expresiones de las caras y traducir así los sentimientos. Su coloración era simple y su dibujo, aunque muy hábil, puramente lineal sin esfuerzo de modelado para los valores. Sus pinturas de Odiseo matando a los pretendientes, Aquiles en Esciro y Nausícaa estaban en la galería de arte de Atenas. La costumbre arcaica de inscribir los nombres de los personajes al lado de cada uno de ellos subsistía en sus cuadros. Sus obras, todas ellas perdidas, son descritas por Aristóteles, Teofrasto y Pausanias, por los que sabemos de su maestría en la representación del carácter en el rostro humano. Plinio el Viejo le atribuyó la primera representación de la transparencia en la vestimenta. Luciano admiró la viveza de sus expresiones faciales, aunque para Teofrasto, su estilo, sin sombreado, parecía anticuado. Se reconoce su influencia, que fue de una importancia capital, sobre algunos pintores de vasos antiguos a mediados del siglo V, como el Pintor de las Nióbides o el Pintor de Pentesilea. Ver, Cerámica, Pintura, Pintores.
 
Volver