Clazomene
o Clazómenas o Klazomenai. Ciudad de la Jonia, localizada en una isla de la costa occidental de Anatolia, en la costa sur del golfo de Esmirna, a 32 kilómetros al oeste de dicha ciudad. Apolodoro de Atenas involucra a Clazomene en la Guerra de Troya, consignándola como una de las muchas ciudades troyanas conquistadas por Aquiles. Fue fundada en el siglo IX a.C. por colonos venidos de Fliunte (Peloponeso) y Cleone (Monte Athos), que, según Heródoto, huían de la conquista de los aqueos junto con los otros jonios que conformaron la Dodecápolis, en la costa del Asia Menor. Fue emplazada originalmente en el istmo que conectaba el continente con la península en que se situaba otra ciudad aliada de la Dodecápolis, la ciudad de Eritrea. Como la principal actividad era el comercio, no es de extrañar que Clazomene haya seguido el ejemplo de otras ciudades griegas y fundado sus propias colonias, como Abdera en la costa de Tracia. Establecida, según Heródoto, por un tal Timesio, en el 650 a.C.. Este emporio caería después en manos de la ciudad de Teos. Como miembro de una alianza de polis, Clazomene también participó en el establecimiento de la colonia griega de Náucratis, en Egipto, a principios del siglo VI a.C.. Clazomene fue atacada a mediados del siglo VI a.C. por Aliates, rey de Lidia. Los lidios fracasaron contra los clazomenios, pero se apoderaron de la cercana Esmirna y del vecino puerto de Colofón, prácticamente rodeando la ciudad. Los habitantes de la ciudad, alarmados por las conquistas de los persas, se retiraron, durante la revuelta jónica de 499, o tal vez un poco antes, a una de las pequeñas islas de la bahía, y allí refundaron su ciudad. En esta época nació el clazomenio que más fama ha dado a la ciudad; el filósofo y astrónomo Anaxágoras, también llamado "Anaxágoras de Clazomene". Durante el siglo V a.C., tras la derrota persa en las Guerras Médicas, se estableció cierto tutelaje ateniense. Pero a mitad de la Guerra del Peloponeso (412), la ciudad se rebeló contra la nueva potencia. Después de una breve resistencia, sin embargo, reconoció otra vez la supremacía ateniense, y rechazó un ataque de las tropas de Lacedemonia. En 387, Clazomene y otras ciudades jónicas fueron conquistadas por Persia, pero la ciudad continuó emitiendo sus propias monedas, lo que permitiría pensar que conservó algunos niveles de autonomía. Según el historiador Éforo, en el siglo IV a.C. los clazomenios fundaron la colonia de Chyton en el Epiro. La isla fue conectada con el continente por Alejandro Magno por medio de un gran dique o calzada, cuyos restos siguen siendo visibles. Bajo el dominio del Imperio Romano, Clazomene fue incluida en la provincia romana de Asia, y obtuvo beneficios tributarios. Pasó después a manos del Imperio Bizantino. El sitio arqueológico se puede visitar aún, en las proximidades de la estación termal turca de Urla, pero se conserva sólo una pequeña porción de las ruinas de la ciudad. Es famosa por sus sarcófagos pintados de terracota, con escenas figuradas en siluetas negras sobre fondo claro, que son las obras más apreciadas de la pintura jónica del siglo VI a.C.. Muchos de ellos se guardan en los vecinos museos de Esmirna. Según la tradición, esta polis fue pionera en la producción y elaboración de la plata. Habitantes, clazomenios. Hoy, Urla Isquele, Turquía.
)o( MITOLOGÍA.- El dios principal de la ciudad era Apolo. Según el mito, cisnes tiraban del carro en el que Apolo volaba cada año al sur, a su residencia invernal en la tierra de Hiperbórea. Clazomene era lugar de anidación de una gran cantidad de cisnes, y se piensa que el verbo griego klazo era utilizado para describir la llamada de estos pájaros salvajes. De ahí provendría el nombre de la ciudad. El cisne era, pues, un atributo de dios tutelar local en sus representaciones artísticas, y una parte dentro del nombre mismo de la ciudad. Estos signos de identidad son evidentes en las antiguas monedas locales (dracma), que muestran en el anverso un rostro de Apolo y en el reverso un cisne acompañado de la marca de ceca "klazo".

