Finanzas griegas

En el período arcaico las ciudades griegas se servían de un primitivo sistema financiero. Por ejemplo en Esparta, aunque barras de hierro proporcionaban algún tipo de numerario, los pagos al Estado y a los individuos probablemente se hacían en especie. De forma análoga Atenas no introdujo la moneda con anterioridad a la época de los Pisistrátidas y, aunque el comercio ultramarino a gran escala tuvo que implicar algún intercambio de metales preciosos, la mayor parte de los tratos internos debieron ser en especie. Atenas, que proporciona el modelo para la mayor parte de las restantes ciudades, siguió con un sistema comparativamente simple a lo largo del siglo V a.C.. Se establecieron varios fondos para gastos específicos (defensa, embajadas, deportes, religión, etc.) que están abastecidos por tasas igualmente específicas y administrados por magistrados. Cualquier excedente que pudiera existir al final del año se utilizaba para cualquier finalidad escogida por el pueblo. No había un presupuesto. Las guerras se financiaban mediante levas directas sobre el capital (Eisforá), aunque en los años 420 había comenzado la práctica de tomar fondos de los tesoros de los templos, depredaciones que llegaron a ser escandalosas en el siglo IV en Olimpia y Delfos. Recaudadores de impuestos particulares eran los encargados de cobrar los impuestos, sistema que nos resulta familiar pues los romanos lo imitaron. La adquisición de un imperio incrementó en gran medida la cantidad de dinero disponible para el Estado ateniense. Estaba supervisado por los "Tesoreros de los Griegos" (Hellenotamiai). Después del año 454, cuando el tesoro se desplazó desde Delos a Atenas, Pericles lo utilizó para su programa edilicio. Además de tributos existía cierta cantidad de tasas imperiales. La pérdida de todas ellas en la Guerra del Peloponeso dejó a Atenas nostálgica de la prosperidad de la época imperial. Hacia el final de la Guerra Social griega (357-355) Atenas estaba al borde de la bancarrota y era necesario encontrar alternativas a la expansión imperial. Entonces surgieron políticos que eran principalmente expertos en finanzas, especialmente Eubulo y Licurgo, que restaurarían la fortuna mediante la explotación de la paz y del comercio. En el período helenístico se desarrollaron sistemas financieros más complejos. Ver, Banca, Impuestos griegos, Teórico, Tesoro.
 
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