Sufetula
Población romana de África. El primer asentamiento humano es muy antiguo, habiéndose descubierto restos pertenecientes al VIII milenio a.C.. La creación de la ciudad, favorecida por la existencia de manantiales de agua y canteras, puede datarse en la segunda mitad del siglo I, bajo la Dinastía de los Flavios, probablemente al mismo tiempo que Cillium (Kasserine, a 35 Km.) o Ammaedara (Haïdra a 110 km.). La economía de la región, particularmente la de Sufetula, estaba esencialmente basada en el cultivo del olivar, como lo sigue siendo en nuestros días, así como en la producción de cerámica. Esto, probablemente, favoreció la prosperidad de la ciudad y la constucción de varios monumentos públicos, termas públicas, teatro.... Con la propagación del cristianismo, y como en la mayor parte de las grandes ciudades africanas, Sufetula contó con una sede obispal, a más tardar, en el siglo III. El nombre de numerosos obispos de la ciudad nos son conocidos gracias a las actas de los concilios que se celebraron en muchas ciudades africanas, siendo uno de los más conocidos el que convocó el emperador Honorio, en el año 411, a fin de condenar el donatismo. La ocupación vándala se produjo entre el 439 y el 533. Con la reconquista bizantina por el emperador Justiniano en 533, Sufetula se convertirá en una de las sedes del estado mayor bizantino. El patricio Gregorio, que declaró a comienzos del siglo VII su independencia frente al emperador, parece ser que eligió la ciudad como lugar de residencia. Es durante este período cuando un cierto número de edificios fueron fortificados a fin de defenderse de la amenaza de las tribus bereberes y de las poderosas armadas musulmanas llegadas de Trípoli. Y es, precisamente aquí en Sufetula, o cerca de ella, donde tuvieron lugar las primeras batallas entre los bizantinos y los musulmanes, batallas en las que se decidió la victoria, en el año 647, de la nueva religión, abriendo así una nueva página de la historia de esta región del norte de África. Recientes investigaciones prueban que el lugar continuó estando ocupado durante los primeros siglos del Islam. Hoy, Sbeitla, en el centro-oeste de Túnez, a unos 260 km de Cartago.

