Arco de Triunfo

Forma de monumento puramente romana. En su origen parecen haber sido puertas sagradas, elevadas en el punto de cruce de un límite (frontera de provincia, pomerium de una ciudad, etc.), pero pronto monumentos semejantes fueron elevados por generales vencedores, con el dinero del botín, y decorados con imágenes que recordaban las hazañas de su dedicador, de donde salió la denominación de "arco de triunfo", utilizado de manera general y a veces abusiva. Estaba destinado a que bajo él pasasen, con sus tropas, los generales victoriosos, los imperator, a quienes el Senado había concedido triunfo. Surge hacia el siglo II a.C., presenta una estructura muy sencilla con uno o tres arcos que sostienen un entablamento, el material empleado solía ser la piedra y estaban ricamente decorados con esculturas. Se ubicaban en la entrada de las ciudades o foros, aunque en algunas ocasiones estaban en el interior con un mero propósito decorativo. En los años que duró el imperio romano se construyeron una importante cantidad de ellos, sobre todo en los ss. II y III, de los que se conservan gran parte en el norte de África. Existen dos tipos principales, los que tiene un solo arco, como el Arco de Augusto en Susa, o el Arco de Tito en Roma y los que presentan un arco central flanqueado por otros dos de menor tamaño como el Arco de Septimio Severo y el Arco de Constantino, en Roma. Hay arcos de triunfo en Roma y en la mayor parte de la ciudades provinciales. Los principales restos en Roma: los arcos de los Cambistas, de Constantino, de Septimio Severo, de Tito. Fuera de Roma, arcos de una sola arcada: arco de Adriano, en Atenas; arco de Caracalla, en Volubilis; arco de Djemila, arco de Trajano, en Benevento; arco de Carpentras (arco de Saint-Rémi), arco de Verona, arco de Trajano, en Ancona; arco de Bará, cerca de Tarragona y el de Medinaceli (Guadalajara). Arcos con dos arcadas: arco de Annuna, en Argelia. Arcos de tres arcadas: arco de Bosra, en Transjordania; arco de Capua; arco de Trajano, en Timgad; arco de Thamissa (cerca de Constantina); arco de Orange; arco de Palmira; arco de Septimio Severo, en Lambesa. Arcos de cuatro arcadas son los de Caracalla, en Tebesa y Leptis Magna, el de Marco Aurelio, en Trípoli, etc. Este tipo de monumentos volvió a ponerse de moda en el Renacimiento italiano y hasta el siglo XVIII tuvo una gran popularidad, construyéndose como meras imitaciones de los prototipos romanos. En los tiempos modernos se han erigido arcos de triunfo en honor de Alfonso de Aragón, en Nápoles y de los ejércitos de la República y el Imperio franceses (arcos del Carrusel y de la Estrella), en París. Este término, por extensión, también se aplica a estructuras con una puerta grande y dos pequeñas, como la pantalla del coro de una iglesia medieval. Existe también un tipo chino de arco triunfal que recibe el nombre de P'ai lou.
 
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