Basílica Sempronia
En 170 a.C. fue alzada, en el lugar de las Tabernae Veteres, por el censor Sempronio Graco. Ganó terreno a casas particulares (entre ellas, la casa de Escipión el Africano), y continuó, más allá del Vicus Tuscus, el alineamiento iniciado por el templo de Cástor. Desde este momento quedan fijadas las líneas generales del Foro: la antigua plaza casi rústica ha pasado a ser una verdadera ágora helenística: el Tabularium, obra maestra de la arquitectura helenística en el Lacio, construido en tiempos de Sila, no hará más que cerrar en las pendientes del Capitolio el cuadrilátero esbozado por los censores de 179 y 169.

