Era común
o cristiana o vulgar. Cómputo de tiempo que empieza a contarse por años desde el nacimiento de Jesucristo que se usa en todas las naciones cristianas, a excepción de Grecia. EI problema es confuso porque no se conoce con certeza ni el día, ni el año del nacimiento de Jesús y todo se basa en conjeturas. La Iglesia, en los primeros ss., no tenía cronología especial y por necesidad se acomodaba a los usos de los pueblos en que se establecía y principalmente al del Imperio romano. En el año 540 el monje escita Dionisio el Menor o el Exiguo, en Roma, fijó la fecha del nacimiento de Cristo en el 25 de diciembre del año 753 de Ia fundación de Roma y decidió que el 754 sería el primero de la era cristiana. La innovación se extendió por Italia a fines del siglo VI, y a principios del VII por España, Francia, Inglaterra, Reino Unido, etc, aunque en realidad sólo fue usada por una minoría culta. Además, no hubo unanimidad en la aceptación del punto de partida, pues en unas naciones se tomó la fecha de la Natividad del Señor, el 25 de diciembre, en vez del 1 de enero, con lo que se adelantaba 7 días el comienzo año, mientras otras tomaron la de la Pasión, la Resurrección, la Circuncisión, la Encarnación, etc., y, todavía para esta existían diferencias, pues según el cómputo florentino se adoptó la fecha del 25 de marzo, fiesta de la Asunción de la Virgen, con un retraso de 2 meses y 25 días, y siguiendo el cómputo sienés, se anticipaba el comienzo del año al 25 de marzo anterior, con un adelanto en este caso de 9 meses y 7 días. Carlomagno aceptó oficialmente la Era cristiana en Francia, en el año 800; Aragón y Cataluña admitieron la era de la Encarnación en 1180 y la de la Natividad en 1350, que perduró hasta principios del siglo XVII para aquél y hasta fines del XVIII para ésta; en Castilla, y desde fines del siglo XII se usaron cómputos de la Encarnación y la Circuncisión y en 1358 se adoptó el de la Natividad, el cual prevaleció hasta principios del siglo XVII. Estudios recientes permiten afirmar que el nacimiento de Jesús tuvo lugar de 4 a 6 ó 7 años antes de lo fijado por Dionisio el Menor y probablemente el año 748 de la fundación de Roma. En consecuencia, la era cristiana lleva un retraso de seis años y todas las fechas vinculadas a ella son erróneas. No obstante, no se ha efectuado la oportuna corrección por el enorme trastorno que ocasionaría una rectificación de tanta complejidad.

