Periploos
Maniobra naval griega que consistía en girar a gran velocidad, siempre en línea de fila, alrededor de la flota enemiga. El peligro de ser atacado de flanco era evidente, pero cada barco podía sentirse garantizado contra él si el navío que le seguía estaba dispuesto a espolonear a todo navío que atacase a su predecesor. A condición de que la formación fuese guardada y la velocidad constante, la maniobra acababa por obligar al enemigo a apretar su dispositivo hasta el punto que sus unidades se molestasen mutuamente, o a romper su orden de batalla, ofreciendo de esta manera una ocasión favorable al asaltante. Un brillante ejemplo del empleo del periploos fue dado por el ateniense Formión en la batalla naval del golfo de Patras, en 429 a.C.. Con sus 20 trieras, rodeó las 47 trieras de una escuadra peloponésica, las obligó a acercarse las unas a las otras y, cuando la brisa matinal, tal como había previsto, movió las aguas del golfo, aumentando de esa manera el desorden del enemigo, Formión atacó, puso en derrota a los peloponenses y les tomó 12 trieras sin perder él ninguna.

