Consulares
Adriano dividió Italia en cuatro distritos, confiados a otros tantos consulares, personajes del orden senatorial, encargados de juzgar los procesos civiles en sus correspondientes circunscripciones, para descargar a los magistrados de Roma de una tarea en la que se veían desbordados por insuficiencia de tribunales. Tras ser suprimidos por Antonino Pío, son restablecidos por Marco Aurelio con el nombre de iuridici.

