Augustales
En las ciudades romanas de los siglos I y II, llegó a formarse con los libertos ricos una seudoaristocracia de dinero. Si la mácula de su nacimiento esclavo les cerraba, a pesar de sus fortunas, el acceso a la aristocracia municipal, encontraron la posibilidad de distinguirse de sus conciudadanos, constituyendo una corporación propia. Era esta el collegium o corporación de los Augustales, dedicados al culto al emperador y gravados con cuantiosos dispendios, que estos libertos satisfacían con gusto, a cambio de ver reconocida y elevada su imagen social. Se trataba de asociaciones de libertos dedicados al culto imperial que habitualmente no tenían acceso al sacerdocio y a los puestos de prestigio.

