Agripa I
Marco Julio (Marcus lulius Agrippa I) (ca.10 a.C.-44). Rey de Judea (37-44) y de la tetrarquía de Palestina, conocido también como Herodes Agripa (Herodes Agríppas). Su padre, Aristóbulo, hijo de Herodes el Grande, fue ejecutado por Herodes en el 7 a.C.. Su madre Berenice lo envió a Roma, donde vivió en la corte imperial en la casa de Antonia la Menor y tomó el nombre de Agripa por el hecho de que Agripa había sido el protector de su abuelo. Permaneció en Roma hasta la muerte de su amigo Druso, hijo de Tiberio, en el 23. Volvió a Palestina fuertemente endeudado y permaneció allí hasta el 36, cuando volvió a Roma con dinero prestado y se hizo íntimo amigo de Gayo César (el futuro emperador Calígula). Tiberio lo encarceló en el 36 por unas palabras de traición oídas y denunciadas por un liberto, pero Calígula lo liberó tras su ascenso en el 37 y lo convirtió en gobernador de la tetrarquía de su difunto tío Filipo, en los territorios de Batanea, Iturea y Traconítide, a los que se unió luego los de Lisanias (Abilene), al noroeste de Damasco. Dos años más tarde era nombrado también gobernador de la tetrarquía de su tío Antipas (Ver, Herodes Antipas), cuando este último ofendió a Calígula reclamando la autoridad real y fue desterrado a instigación de Agripa. Le fueron entregados los territorios de Galilea y de Perea. Fue audaz incluso para resistir la amenaza de Calígula de profanar el Templo de Jerusalén. Cuando éste fue asesinado en el 41, Agripa, que entonces residía en Roma, se apresuró a manifestar su lealtad a Claudio, el nuevo emperador, que le otorgó la provincia romana de Judea y las tetrarquías, convirtiéndole así en rey del reconstituido reino de Herodes el Grande. Herodes Agripa I situó su capital en Jerusalén y tuvo buen cuidado de mantener las costumbres judías, velando por su más estricta ortodoxia, decretando, por ello, una persecución contra los cristianos, una de cuyas víctimas fue el apóstol Santiago. Al igual que su abuelo, Herodes I el Grande, se dedicó a la tarea de reconstruir y embellecer ciudades, ordenando levantar una tercera muralla en Jerusalén que dejó inconclusa por orden del emperador Claudio. Los planes de Agripa para fortificar una parte de Jerusalén y su ambigua política exterior disgustaron a Claudio, que anexionó al Imperio los territorios regidos por Agripa, a su muerte en el 44. El autor del libro de los Hechos de los Apóstoles, una fuente hostil, ofrece en el capítulo 12 el relato de su muerte, ocurrida en el anfiteatro de Cesarea, y lo considera responsable de haber ejecutado a Santiago, uno de los discípulos de Jesús, y de haber encerrado en prisión a otro, Pedro. Su hija Drusila se casó con el procurador Félix. Su hijo, Agripa II, tuvo que conformarse con una herencia mucho más limitada.

