Arruncio
Lucio (Lucius Arruntius) (ss. I a.C.-I). Senador y gobernador provincial, hijo de Arruncio, el cónsul del 22 a.C.. Heredó una gran fortuna y fue un hombre próspero y enérgico con reputación de honesto. Fue cónsul en el 6 y, según Tácito, fue considerado como un posible y digno sucesor de Augusto. Por consiguiente, Tiberio lo vio como un rival, pero lo trató con respeto nombrándolo gobernador de la Hispania Oriental, aunque le puso dificultades para marchar a su provincia. Sin embargo, Arruncio la gobernó durante diez años a través de legados. En el 31, Tiberio anuló un intento de los amigos de Sejano de llevarlo a juicio; sin embargo, sus enemigos volvieron a acusarlo de lo mismo en el 37 y provocaron su suicidio. Adoptó como hijo a Escriboniano, quien lideró una rebelión contra Claudio.

