Aristágoras
(ss. VI-V a.C.). Gobernante, bajo supervisión persa, de Mileto. Hijo de Molpágoras y yerno y primo de Histieo, quien le confió el gobierno de Mileto cuando él fue reclamado (505) por Darío I de Persia. Según se dice, en el 499 convenció a los persas para realizar una expedición contra Naxos en apoyo de los oligarcas exiliados y se aprovechó del fracaso de la misma para sublevarse contra el Gran Rey; el creciente descontento de los jonios y las presiones de Histieo jugaron también su papel en la decisión. Aristágoras comenzó proclamando la isonomia como régimen político en Mileto y propiciando la expulsión de los tiranos favorables a los persas. En el invierno del 499-498. Aristágoras acudió a Grecia en busca de ayuda, y rechazado por Cleómenes I de Esparta, tuvo sin embargo éxito en Atenas (20 barcos) y Eretria (5 barcos), pero en general los griegos le volvieron la espalda. Consiguió también apoyo en la región del mar Negro y en Chipre. Aunque la revuelta comenzó con éxito, alcanzándose un triunfo incluso en la propia Sardes, la capital de Lidia, al poco tiempo fracasó y el círculo persa se fue estrechando sobre las ciudades jonias. Los persas ganaron una batalla decisiva en Lada, cerca de Mileto, siendo ésta saqueada y vaciada de sus habitantes. En estas circunstancias y antes de que la situación estuviese por completo perdida, Aristágoras huyó a Tracia y se estableció en Mircinos, donde al poco tiempo murió con sus compañeros en un combate contra los tracios (ca.496), atacando Ennéa Hodói (Nueve Caminos). Estos hechos precipitaron las invasiones persas de Grecia en el 490 y en el 480.

