Atum
Su nombre egipcio es Itemu y el griego Atum o Tames. Su nombre significa "estar completamente oculto, estar completo". Los textos le mencionan como "el que ha llegado a existir por sí mismo", "el padre de todos los dioses", dejándonos bien patente su aspecto de demiurgo. Este dios bisexual y primordial se encontraba diluido en las aguas del Nun (el Océano Primordial) y se hallaba a la cabeza de la Enéada Heliopolitana. Por su cualidad de andrógino, no tiene pareja ya que por sí mismo se basta para que la creación se lleve a cabo. En origen pudo tratarse de un totem local que poco a poco va tomando aspecto humano y va relacionándose con el sol, siendo fundido ya en períodos tempranos con Ra e interpretado como su conciencia. Atum protagoniza un mito de creación completamente sexual. El dios emerge del abismo, del caos de los comienzos, del océano primordial en el que se encontraba bajo la forma de serpiente sin tener conciencia de sí mismo. En ese momento, al encontrarse solo se masturba o escupe (según las versiones) y crea a la primera pareja de un conjunto de nueve dioses que serán los denominados Enéada Heliopolitana. Estos dioses son: Atum, Shu y Tefnut, Geb y Nut, hijos de los primeros y padres de Osiris, Isis, Seth y Neftis. En su aspecto creador puede aparecer bajo el nombre de Neberdyer cuya traducción es "señor hasta el Límite" o "señor del Límite". En época histórica, se produjo la unión de Atum con Ra. A partir de este momento será el aspecto del sol cuando anochece, completando el ciclo Jepri cuando el sol nace, y Ra cuando está en el cenit. Según la teología heliopolitana, Atum carece de paredra. Sin embargo posteriormente los teólogos sintieron la necesidad de crear diosas artificiales para obtener una explicación más clara de la creación y le dotaron de un elemento femenino: Atunet, la diosa Iusaas o Hetepet (Nebethetepet). Esta última sin embargo, más que una divinidad en sí misma es la materialización de "su mano" divinizada en el acto creador, es decir, en el momento de su masturbación. Atunet aparece en la ciudad de Dendera donde se encuentra como madre del león Ari-hes "Señor de Afroditópolis". Atum es el creador de la primera pareja en la cosmogonía heliopolitana. Sus primeros hijos son Shu (el aire) y Tefnut (la humedad). Tiene a la Persea como árbol sagrado, donde aparece acompañado de los dioses de la escritura Thot y Seshat, en el cual registran los años de reinado y el destino de cada monarca. Nehebkau y Ur han sido interpretados como algunas de las formas más antiguas de esta divinidad. Es originario de Heliópolis. Venerado también en Pithom (bajo forma humana o de serpiente), Meidum, Letópolis, Edfú, Heracleópolis y diversos santuarios en el Delta. De igual modo se le reverenciaba durante la Baja Epoca en algunos oasis, entre los que cabe destacar Jarga, acompañado de Amón. Su iconografía es humana, llevando sobre la cabeza la doble corona. Bajo su aspecto animal puede encontrarse como un león, toro Mnevis, icneumón o mangosta (Ver, Jentiirti, Jentienirti) que lucha contra las serpientes, sus enemigas, ante las cuales está inmunizado. Puede aparecer bajo el aspecto de una anguila o un gato. Representando al sol del mundo subterráneo, tiene forma de hombre con cabeza de carnero. Una de las más curiosas formas de Atum, es la de serpiente. El dios ataca a Apofis, uno de estos ofidios en el Mundo Subterráneo que intenta interrumpir el recorrido del sol en el Más Allá para que no pueda nacer renovado. En este aspecto, se puede interpretar, como una de las representaciones más antiguas de Atum, un dios telúrico que en esta forma estaba en el caos primigenio antes de ser consciente de su existencia, identificado con el ofidio Imy-uaf de Heliópolis, "el Deslizado". Es decir, la serpiente dañina sería Atum antes de ser consciente de sí mismo, y la beneficiosa, Atum cuando toma cuerpo para poner en marcha la creación.

