Bes
Bes es un genio simpático, que gozó de mucha devoción entre los habitantes del Egipto faraónico. No es difícil encontrar lugares donde su imagen se hacía representar, tal es el caso de la localidad obrera de Deir el Medina donde aparecía decorando las habitaciones como símbolo de protección. Lleva el epíteto de "señor de Punt" y "señor de Nubia", centros de los que posiblemente era originario. Protector del matrimonio, aparece representado en multitud de amuletos mágicos y en los lugares donde las mujeres, y los niños necesitaban protección, es decir, los mammisis, las camas, los sillones, los reposa-cabezas, los espejos y los pomos de los cosméticos, ya que éstos además de tener un fin embellecedor, servían para proteger contra el mal de ojo. A causa de su apariencia física y facultades, aleja los genios malignos que pueden atacar durante el sueño, por lo que se le suele representar en las cabeceras de las camas. Por el mismo motivo, ofrece paz a los difuntos a los que se les entierra con reposa-cabezas con la figura del dios. Por idéntica causa, espanta a los reptiles protegiendo de sus picaduras venenosas. Igualmente es protector de la casa real y del dios solar, y en este aspecto se torna guerrero, cáracter que pudiera haber tomado de su antecesor Aha. Su relación con Hathor y Ra hace que el dios se incluya en el mito de la Diosa Lejana. Bes forma parte del cortejo que la hace retornar (Ver, Hathor, Sejmet, Tefnut, Bastet, Onuris y Thot), mediante el embrujo de su arpa, su tambor y su laúd que alegra a la divinidad y espanta a los genios malignos. El auge de su culto en la Época Baja hizo que el dios fuera tomando cada vez más atributos hasta aparecer iconográficamente de forma muy complicada: alado, con coronas complicadísimas, junto a serpientes, cocodrilos, con la cabeza de distintos animales, etc. En este momento se le asoció con un aspecto erótico, asimilándole al amor sexual, los placeres libertinos; también se le consideró protector de Horus niño. Tiene por esposa a Bastet, a Tueris o a una Bes femenina llamada Beset (una serpiente que escupe fuego). Junto a Beset preside los nacimientos y protege al gineceo. Bes está asociado a muchos de los grandes dioses del Egipto faraónico: Ra, Horus, Hathor-Tueris y Min, en el aspecto de potenciar la fertilidad u otras funciones relacionadas con este dios. Por su relación con la música, la danza, la alegría y la embriaguez, también está relacionado con Hathor, con la que aparece en las llamadas capillas hathóricas. Igualmente forma parte del grupo de dioses protectores de los niños y la maternidad, entre los que cabría destacar Tueris, y Aha, este último muy posiblemente su antecesor en el Imperio Medio. Aunque en este momento Aha "El Guerrero", no posee dos aspectos fundamentales de Bes, el enanismo y la barba que adoptará en el Imperio Nuevo. Su iconografía es la de un genio enano, deforme, grotesco y barbudo que enseña la lengua. Aparece desnudo, y solo se cubre en origen, con una piel de león de la cual sólo conservará las patas y la cola, presentándose a partir del Imperio Nuevo con una piel de pantera con la cabeza y las garras sobre el pecho y un cinturón especial formado por serpientes. Tiene piernas y cuerpo grueso y una gran cabeza con cabellos a modo de melena, orejas de león y ojos muy abiertos. Sobre su cabeza porta una corona formada por altas plumas. En las manos sujeta instrumentos musicales o un cuchillo para atacar a todo aquel que quiera dañar a la familia (de la cual es el genio protector). Puede aparecer sujetando el símholo de protección "Sa". En su forma animal (poco frecuente) es un mono y un león, aunque ambos actúan más como sus compañeros que como representaciones del dios. Bes en origen, pudo tener el aspecto de este felino, más tarde sufrió una antropomorfización y comenzó a ser representado con cuerpo de hombre y cabeza de león. Sus raíces se hunden en el África negra o en Egipto, según los diversos estudios. No tiene un santuario propio. A partir de Época Baja adquirió una mayor importancia y aparece en templos encomendados a otros dioses, donde se le venera también a él. Citemos como ejemplos Saqara, una capilla en el templo de Bahariya y sobre todo en los mammisi de los santuarios de Dendera, Medinet Habu, Phile... El culto a Bes fue creciendo con el transcurso de la civilización egipcia. De esta forma, en la Época Baja se celebraban oráculos que él presidía en el templío de Seti I en Abidos (dependencia en el Hall de las Barcas). Por otro lado, se conocen en Menfis lo que ha venido llamándose "las habitaciones de Bes", lugares en los que se ha creído ver un culto a la fertilidad próximo a la prostitución, al sexo y a los placeres libidinosos. En el Más Allá, es el guardián y vigilante de una de las puertas del mundo subterráneo, la correspondiente al horizonte oriental. Por ello está vinculado al mito solar. En Baja Época el culto a Bes se extendió por todo el Mediterráneo, llegando a Hispania, cuya representación más antigua se encuentra en las joyas del cortijo de Ébora, datables en los ss. V o IV. Igualmente su culto se estableció en Ibiza.

