Yehoyadá

Sacerdote de Jerusalén en tiempos de Atalía, la reina pagana que se apoderó del trono de Judá a la muerte de su hijo Ocozías. Yehoyadá estaba casado con la hermana de Ocozías y, por lo tanto, en su odio hacia Atalía se aunaban tanto los motivos familiares como los religiosos. Urdió el destronamiento de Atalía, destruyó los altares y las imágenes de Baal e instaló en el trono a Joás, el hijo de siete años de Ocozías. Todo pareció ir bien hasta que murió Yehoyadá, momento en que la corte volvió a caer en la práctica de cultos paganos. Tales prácticas fueron objeto de la censura de Zacarías, el hijo de Yehoyadá, que moriría lapidado por orden del rey. Dios permitió que los sirios cayeran sobre Judá en castigo por tanta maldad.
 
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