Eleusis
Demo del Ática, centro del culto de Deméter desde la época micénica, unida a Atenas, según la leyenda, por el sinecismo de Teseo, anexionada en realidad a finales del siglo VIII o en los comienzos del VII a.C.. Su santuario dedicado a la diosa Deméter y su hija Perséfone que llegó a adquirir gran importancia por ser la sede de los misterios eleusinos o eléusicos, uno de los mayores cultos de la Grecia antigua y más tarde del Imperio romano. Los primeros asentamientos datan del año 2000 a.C., convirtiéndose durante el período micénico en un amplio recinto fortificado. Es en esta etapa cuando se introdujo el culto a Deméter, divinidad relacionada con la naturaleza y el cultivo de los cereales. Se ha constatado la continuidad de este culto hasta la época romana, con la construcción de templos sucesivos en la parte este de la colina sobre la que se asienta la ciudad. A 20 km, aproximadamente al oeste de Atenas, en la costa del golfo que cierra la isla de Salamina, Eleusis preside la pequeña llanura agrícola de Tría. Viniendo de Atenas, la Vía Sagrada cruza las colinas del Egaleos y conduce ante la puerta del santuario en una plaza en donde estaba conservado el pozo Calícoros. Allí, según la leyenda, Deméter se sentó en el curso de su viaje errante en busca de Coré. Se cruzaba en seguida el recinto, varias veces modificado y agrandado por Pisístrato, Cimón y Pericles. En el interior se elevaba, al lado de otras construcciones, el Telesterion, que servía para las iniciaciones. Pericles lo había hecho construir por el arquitecto Ictinos en el emplazamiento de un edificio anterior elevado por Pisístrato. Era una gran sala hipóstila cuadrada (52x54 m), cerrada por todos lados, con 42 grandes columnas interiores que sostenían la techumbre coronada en el centro por una linterna. En medio de la sala, sobre una plataforma, una pequeña construcción, el Anactoron, guardaba los objetos sagrados. Muchos otros edificios públicos se erigieron luego en los períodos clásico y romano, pero la expansión del cristianismo y, sobre todo, la invasión de los ostrogodos condujeron al total abandono del santuario. En la segunda mitad del siglo IV, el arquitecto Filón elevó en la fachada oriental del Telesterion un pórtico de doce columnas, más dos en el retorno. También es célebre por haber sido la cuna del gran poeta trágico Esquilo. Hoy, Elefsina, al oeste del Ática, Grecia. Ver, Eleusinos, Misterios.

