Luscino
Gayo Fabricio (ss. IV-III a.C.). Llamado así porque era tuerto. Fue enviado por el Senado a Tarento para evitar que esta ciudad se declarase contra Roma, pero los tarentinos, violando el derecho de gentes, lo hicieron prisionero. En 282 llegó al consulado. Cuando los tarentinos llamaron a Pirro en su ayuda, Fabricio lo combatió en Heraclea y rechazó el oro que el rey epirota le había ofrecido como soborno. En ese año derrotó a los lucanios en una sangrienta batalla e hizo prisionero a su general Estatilio. Murió en una honorable pobreza y fue contado entre los romanos más ilustres.

