Reloj de arena
Es el emblema del tiempo. Se compone de dos recipientes de cristal unidos por una estrangulación, que hace de regulador para que la arena, tamizada y perfectamente seca que llena el recipiente superior, caiga lentamente en el inferior. El tiempo se mide por el que tarda la arena en pasar de una división a otra de las marcadas en el recipiente inferior o superior. Una vez ha terminado de pasar la arena, tiene una disposición que permite invertir, con lo que puede funcionar nuevamente. Estos relojes, aunque muy antiguos y con una amplitud de tiempo a medir muy pequeña (en los que más de 30 mn), aún tienen aplicación en medicina y para arte culinario. Ver, Saturno, Anaximandro, Tiempo, medición del.

