Posideón

o Poseideon. En el mes ático de Posideón (diciembre), la fiesta de los Haloas (de halos, "era" o "campo cultivado") tenía por objeto proteger el grano que está germinando en la tierra, igual que las Tesmoforias tenían por objeto favorecer la siembra. Hacían sacrificios a Deméter, a su hija Coré y también a Poseidón, que dio nombre a este mes y fue un dios ctónico (gaiéocos) antes de convertirse en dios del mar. Los hombres no intervenían para nada en los Haloa, excepto algunos magistrados encargados de vigilar las ceremonias. Sin embargo se admitía a las cortesanas, aunque estuvieran excluídas de las Tesmoforias. El órgano reproductor masculino, el falos, parece haber sido el centro de estos ritos: un vaso conservado en Londres rnuestra a una mujer derramando un polvo que sale de una caja, sobre unos falos de barro plantados en la tierra como si fueran espigas de trigo. El falo tiene suma importancia en las fiestas de Dioniso, que se agrupan, al menos las más antiguas, en los meses de invierno. En las Dionisias rurales o agrarias, celebradas en Posideón, una procesión campestre paseaba solemnemente el falo detrás de la portadora de la cesta (canéfora). El decreto ateniense relativo a la colonia de Brea (Tracia), hacia el 445 a.C. estipula que los habitantes de esta ciudad deberán enviar a Atenas "para las Grandes Panateneas una vaca y una panoplia y, para las Dionisias, un falo". Esta fiesta daba lugar a regocijos populares: campesinos jóvenes trataban de mantener el equilibrio sobre unos odres hinchados y untados de aceite (ascoliasmós), y los grupos alegres y ruidosos de los comoi, que en principio eran coros cómicos, se repartían por los caminos y callejuelas bailando, cantando y lanzando bromas picantes y obscenas a todos a quienes encontraban en el camino. A partir del siglo V a.C. los demos más ricos añadieron representaciones dramáticas a estas fiestas. Ver, Calendario ático, Fiestas de Atenas.
 
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