Orgías
Fiestas en honor de Baco. Había en Grecia tres solemnidades de este nombre, las de Baco, las de Ceres y las de Cibeles, y las tres tenían ceremonias iguales. Las de Baco se celebraban cada tres años, de donde ha derivado el epíteto de Trietérica, que les da Virgilio. Al empezar las Orgías usaban de muy pocas ceremonias. Se llevaba tan solamente en procesión un cántaro de vino con una rama de sarmiento; seguía después el macho cabrío que inmolaban como odioso a Baco, porque destruía los viñedos; y luego la cesta misteriosa acompañada del portador del falo Falóforos. Pero esta sencillez no duró por mucho tiempo, pues el lujo introducido por las riquezas pasó a las ceremonias religiosas. En el día destinado a esta fiesta los hombres y mujeres coronados de hiedra, los cabellos esparcidos y casi desnudos, corrían por las calles gritando como furiosos: Evohe Bache, etc. En medio de esta tropa iban gentes borrachas disfrazadas de sátiros, de faunos, y de silenios, haciendo gestos y contorsiones eróticas. Venía otra comitiva montada sobre asnos seguida de Faunos, Bacantes, Tíadas, Mimafónides, Náyades, Ninfas y Títeres que hacian resonar la ciudad con sus alaridos. Después de esta tropa tumultuaria, llevaban las estatuas de la Victoria y altares en forma de cepos de viña coronados de hiedra, donde humeaba el incienso y otros aromas. Después llegaban varios carros cargados de tirsos, de armas, de coronas, de toneles, de cántaros y otros vasos, de trípodes, etc. Varias jóvenes seguían la comitiva llevando las cestas que contenían los objetos misteriosos de la fiesta, y por esto se las llamaba Cistofores. Los falóforos iban detrás con un coro de itifalóforos disfrazados de Faunos, fingiendo estar borrachos y cantando en honor de Baco himnos dignos de sus funciones. Finalmente cerraban la procesión una multitud de Bacantes coronadas de hiedra entrelazada de tejo y de serpientes. En lo mejor de estas fiestas varias mujeres desnudas se azotaban, otras se desgarraban la piel; en una palabra se cometían todos los excesos que autorizaba la borrachera, el ejemplo, la impunidad y la licencia más desenfrenadas. Así es que la autoridad se vio obligada a ponerlas en entredicho, Diagondas las abolió en Tebas, y un senatus-consulto, que se publicó en Roma en el año 566 de la fundación de esta ciudad, las prohibió bajo pena de muerte y para siempre en toda la extensión del imperio. Una multitud de bajorrelieves antiguos y vasos griegos representan varias orgías. Julio Romano es el pintor moderno que mejor las ha plasmado, pintándolas con entusiasmo y calor. Ver, Misterios.

