Oritía
Hija de Erecteo, sexto rey de Atenas y de Praxítea. Divirtiéndose un día en las orillas del río Iliso, fue arrebatada por el viento Bóreas, que la trasladó a Tracia y la hizo madre de dos hijos que se llamaron Calais y Zetes. Ovidio dice que Bóreas enamorado de Oritía hizo cuanto pudo para obtenerla de su padre, pero viendo que por este medio no podía alcanzarla, siendo el principal obstáculo el país frío en donde reinaba, y el recuerdo de Tereo, indigno rey tracio, se dejó arrastrar del furor que es natural y, habiéndose cubierto de una nube oscura, llevó por todas partes la agitación y el desorden; barrió la tierra e hizo levantar por todas partes torbellinos de polvo, con uno de los cuales arrebató a Oritía. Platón dice que esta fábula no es más que una alegoría, que nos demuestra la desgracia acaecida a la joven princesa, a la cual el viento arrojó al mar, donde se ahogó; pero siguiendo la historia, es cierto que Bóreas, rey de Tracia, casó con la hija de rey de Atenas. Su nombre deriva de oros, montaña, y de giein, sacrificar, porque Oritía iba a celebrar sus misterios mágicos en los montes. Ver, Bóreas.

