Reteo

o Retio. Ciudad de Tróade, en la costa asiática del Helesponto, a unos 8 km al noreste de Troya y al este de la desembocadura del Escamandro. Junto con Troya, Dárdano y Eleunte, formó una antigua confederación. Habitada por colonos de Astipalea, que desde allí colonizaron un lugar junto al río Simois al que llamaron Polio y que posteriormente se llamó Polisma, que fue pronto destruida por no estar fortificada. Es citada por Heródoto, al relatar que el ejército persa bajo el mando de Jerjes. en su marcha a la expedición contra Grecia del año 480 a.C., dejó a la izquierda el territorio de Reteo, Ofrineo y Dárdano. antes de llegar a Abidos. Reteo fue tomada el año 424 a.C. por exiliados de Lesbos y mercenarios del Peloponeso. Posteriormente la devolvieron a cambio de un pago de 2.000 estateros focenses. Según Tito Livio, durante la guerra entre los romanos y Antíoco III, Reteo, al igual que las ciudades de Eleunte y Dárdano enviaron embajadores para poner sus ciudades bajo la protección de Roma. Las ciudades de Reteo y Gergita se unieron en sinecismo con Ilión a consecuencia de la paz de Apamea del año 188 a.C.. Sin embargo la ciudad siguió existiendo puesto que es mencionada por Plinio el Viejo que la ubica en un lugar llamado costas Reteas junto a Dárdano y Arisbe, a una distancia de setenta estadios de Dárdano. Estrabón, por su parte, sitúa la ciudad en una colina cerca de la costa donde se encontraban, según la tradición, la tumba y el santuario de Áyax así como una estatua. Ubica Reteo a sesenta estadios de Sigeo, cerca del río Símois. Se conservan monedas de plata acuñadas por Reteo que se han fechado hacia 350-300 a.C.. Hoy, en Turquía. )o( MITOLOGÍA.- Aquí había sido erigido un sepulcro del héroe homérico Áyax, hijo de Telamón. Estrabón contaba que allí podían verse una especie de capilla y una estatua, que Marco Antonio se llevó a Egipto y Augusto luego restauró. Pausanias refiere que las propias olas, después del naufragio de Odiseo, llevaron al sepulcro en desagravio las armas de Aquileo, y también que, al ser deteriorada la tumba por el mar, fueron descubiertos en ella los gigantescos huesos que eran de esperar en aquel gigante legendario. Según la bien conocida leyenda, al morir Aquileo, sus armas fueron objeto de una querella entre Odiseo y Áyax, más merecedor de ellas por sus proezas, aunque su contrincante, bien por medio de engaños o gracias a su más convincente palabrería, consiguió heredarlas por decisión de los aqueos. Parece que la estatua en cuestión representaba a la Virtud personificada en actitud de duelo, con los cabellos rapados y las vestiduras manchadas o rotas.
 
Volver