Sunión

o Sunio o Sunium. Pequeño cabo o promontorio sobre las aguas del mar Egeo, localizado a 65 km al sureste de Atenas, en el punto más meridional del Ática. Vigilaba una de las líneas de navegación más transitadas de Grecia y se convirtió en un emplazamiento apreciado por los piratas. Era lo primero que veían los navegantes al aproximarse a las costas del Ática. La primera mención al cabo en la literatura antigua es en la Odisea, que habla sobre el sagrado Sunium, el promontorio de Atenas. Esclavos fugitivos, llegados de las minas de Laurión, se asentaron en el siglo VIII a.C.. El cabo fue fortificado en el 413 a.C. para proteger la importación de grano a Atenas durante la guerra de Decelia, tercera y última fase de la Guerra del Peloponeso. El cabo Sunión es especialmente famoso por las ruinas de dos templos que dominan el mar: uno, dedicado a Atenea; el otro, a Poseidon. Hoy, está en la parte meridional del estrecho de Makrónisos, que separa el continente de la pequeña isla homónima, que en la antigüedad se llamó isla de Helena, ya que en ella se habría detenido de camino a Troya. )o()o( Templo de Poseidón )o( Las ruinas del templo de Poseidón, de estilo dórico, fue erigido en el siglo V a.C. sobre las ruinas de un templo construido en Época Arcaica que habían destruido los persas, están encaramadas sobre el mar a una altura de casi 60 m. Probablemente fue obra del mismo arquitecto que el Teseo de Atenas, y tenía un peristilo dórico pero un friso continuo con molduras jónicas. Las columnas del templo tienen 6,10 m de altura, con un diámetro de 1 m en la base y 0,79 m en lo alto. Sus estrías, menos de las habituales (16 en lugar de 20), eran para resistir mejor la erosión del aire del mar. )o( MITOLOGÍA.- El cabo Sunión era, según la leyenda, el lugar donde Egeo se habría lanzado al mar. Su hijo Teseo había convenido con él que si salía victorioso de su combate con el Minotauro, izaría velas blancas en su barco, mientras que si moría, la tripulación debería dejar en el barco las velas negras en el mástil. Egeo vio llegar a lo lejos el barco enarbolando grandes velas negras, porque Teseo había olvidado izar las blancas, y desesperado se tiró de lo alto de las rocas al mar. De él proviene el nombre del mar Egeo.
 
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