Lobo hechizado
u Hombre lobo. De este personaje de la mitología de Castilla, se decía que había sido víctima de una maldición, o bien se "hechizaba" mediante ungüentos o la ingestión de ciertas hierbas. En ocasiones se hacían acompañar de jaurías de lobos auténticos. Y muchas ocasiones, siendo éste consciente de la transmutación que sufría determinadas noches, avisaba a los familiares que no abriera las puertas. Esto es precisamente lo llamativo de los hombres lobos castellanos, que su identidad era conocida por el pueblo, sin que esto fuera un problema para convivencia.

