Cultos orientales
Después de las conquistas romanas, mercaderes, soldados e inmigrantes extranjeros introdujeron en Roma los cultos de Dionisos, Cibeles, Júpiter Doliquenus, Isis, Mitra, las divinidades sirias, las creencias mágicas y astrológicas de origen caldeo. El Estado intentó de momento reaccionar contra estas novedades invasoras, e interpretarlas. Emperadores, filósofos o extranjeros hicieron de varias de ellas cultos de Estado. El cristianismo mismo llegó de Oriente.

