Sabinos
o Sabini. Pueblo de Italia asentado en la orilla izquierda del Tíber, inmediatos a Roma, en el Quirinal, a lo largo de la Vía Salaria. Eran suyas las ciudades de Amiterno, Nursia y Reate, así como el fértil Ager Sabinus. Fueron famosos por su valentía y su austeridad. Según la leyenda del rapto de las sabinas, la población de la Roma primitiva era parcialmente sabina (Ver, Quirinal, Rómulo) , y al menos dos de los reyes, Numa Pompilio y Anco Marcio, fueron de origen sabino. Los sabinos lucharon esporádicamente contra los romanos hasta el año 449 a.C., cuando sufrieron una grave derrota. No se sabe nada de ellos hasta el año 290 cuando los conquistó Manio Curio Dentato, que confiscó parte de su territorio, vendió a algunos como esclavos y convirtió al resto en "ciudadanos sin voto" (Ver, Municipium). Tras convertirse en ciudadanos romanos plenos en el año 268 se romanizaron con rapidez. Esto fue todavía más fácil probablemente debido a la romanización gradual en los períodos anteriores. La influencia sabina se ha detectado en las prácticas religiosas romanas y en el latín, si bien ellos mismos probablemente hablaban una forma de osco. Ver, Italianos, Umbrios, Sabinia.
)o( NOTA.- La tradición cuenta que al no haber mujeres entre los primeros habitantes de Roma y para asegurar el porvenir de la ciudad, se celebraron unos juegos invitando a la ciudad vecina. En pleno espectáculo se abalanzaron sobre las mujeres jóvenes y las raptaron. Ello originó la guerra entre romanos y sabinos, interpretada históricamente como los enfrentamientos entre los pueblos situados al norte de Roma de etnia no latina y estos últimos. Las sabinas, bien tratadas por sus maridos, consiguieron la conciliación y la concordia entre sabinos y latinos.
)o( MITOLOGÍA.- Ver, Sabo.

