Rufo

Publio Sulpicio (ss. II-I a.C.). Tribuno de la plebe. Antiguo partidario de Livio Druso y vinculado al clan de los Metelos. Utilizó la magistratura, en la vieja línea de los Gracos, para intentar, desde posiciones conservadoras, resolver definitivamente el problema de los aliados. Ante las dificultades para lograr sus propósitos, hubo de establecer alianzas con grupos extrasenatoriales, que le ofrecieran, a cambio de concesiones interesadas, el apoyo necesario para una acción efectiva. A los ojos de la oligarquía, el tribuno vino a comprometerse en métodos populares, que, con la utilización de la demagogia, transformaron su programa reformador en sedición revolucionaria. Las fuerzas a las que Sulpicio tuvo que recurrir estaban vinculadas a Mario, que deseaba la dirección de la guerra contra Mitrídates: se trataba de grupos ecuestres y de comerciantes itálicos, con fuertes intereses económicos en la provincia de Asia, así como veteranos del viejo general, que deseaban servir de nuevo bajo su mando en una guerra que prometía sustanciosas ganancias. Así, para sacar adelante su propuesta de ley, por la que se distribuía a los nuevos ciudadanos en todas las tribus, Sulpicio hubo de incluir otra, que transfería a Mario la dirección de la guerra contra Mitrídates. La presentación de las propuestas dio lugar a disturbios callejeros, y los propios cónsules intentaron suspender la asamblea con pretextos religiosos. Pero, tras una violenta revuelta, las leyes fueron aprobadas. Sila logró que el Senado le declarase enemigo público y no escapó a la pena capital.
 
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