Sadoc
(ss. XI-X a.C.). Sumo sacerdote. Al igual que el profeta Natán, tuvo un papel determinante a la hora de garantizar a Salomón la sucesión al trono, cuando, tras la muerte de David, el séquito regio quedó dividido entre los partidarios de Salomón y los de Adonías, su hermano mayor. Sadoq fue recompensado con el cargo de sumo sacerdote, cargo que se mantendría en su familia hasta los tiempos de los Macabeos.

