Cubillos
Utilizando la técnica de la piedra seca, desde hace siglos se han construido en los campos de la franja norte de la provincia de Albacete, toda una gama de refugios y albergues temporales conocidos con diversas denominaciones según las zonas. Así, mientras en la parte noroccidental es genérica la denominación de cubillos, en la zona oriental, en la llamada tierra de Jorquera y Ves, el nombre común con que se les conoce es el de cucos. Junto a estas construcciones, por lo general de esbelto perfil (tronco-cónico en unos casos, semiovoide en otros), aparecen igualmente diseminadas por los campos, otras más modestas en cuanto a su fábrica, aunque de igual utilidad, que se agrupan, sin más, bajo la denominación de chozos, según el decir de las propias gentes que las hicieron posible. Estamos ante una amplísima gama de modestas editicaciones realizadas con medios y materiales simples: piedra sacada de las labores de limpia de las tierras, algunas maderas para la techumbre y nada más. Incluso el proceso constructivo es elemental: apenas se trabaja la piedra, únicamente se utiliza un mazo de hierro para retocarla y para meter pequeñas piedras entre las losas, haciendo de cuñas. La técnica de la piedra seca consiste básicamente en esto. Estamos ante una antiquísima tradición, que se remonta a momentos de las primeras culturas urbanas y campesinas y que, por su efectividad y su escasa demanda de medios, ha pervivido a lo largo de los siglos. Los desolados campos del cereal de secano hicieron necesaria la construcción de estos habitáculos para permitir un mínimo refugio ante las inclemencias del medio durante su laboreo de temporada (el arado de otoño realizado por yuntas de labor y la siega de verano, llevada a cabo por cuadrillas de jornaleros). El trabajo en los dilatados viñedos, e incluso su vigilancia o la simple necesidad del pastor de refugio en momentos puntuales, actuaron de impulso en otras zonas de manera similar. De este modo, las construcciones rurales realizadas con esta técnica han sido siempre la respuesta a unas necesidades de refugio para hombres y animales, ejecutadas con el material que hay más a mano: la piedra amontonada en los lindes de los campos. La práctica totalidad de los ejemplares que conocemos con la denominación de cubillos (en la zona occidental) y la de cucos (en la oriental) muestran, en cuanto a su tipología, unos rasgos que son comunes. En primer lugar, hay que destacar el hecho de que sus plantas son siempre circulares o con formas muy próximas a esta figura, siendo este hecho directamente relacionado con la segunda y fundamental característica común: el cerramiento de su fábrica por medio de cúpula. Estas características se adaptan perfectamente a la utilización de la piedra, sin precisar de ningún otro elemento aglutinante. Por ello, el muro circular que genera la planta permite el cerramiento del conjunto al ir disminuyendo de diámetro prácticamente desde su inicio a ras de suelo, bien por la aproximación al eje central de las sucesivas hiladas de piedra, bien por la inclinación de las mismas hacia el interior de la construcción por medio de la inclusión de cuñas, igualmente pétreas, en su parte exterior. De este modo se inicia la cúpula casi desde el comienzo del levantamiento del muro, para ser rematada frecuentemente con la colocación de una losa o un pequeño monolito denominado llave o clave. Como tercer y último rasgo común, cabe destacar el hecho de que todas las construcciones tienen una única puerta de acceso, orientada hacia el sur en la mayoría de los casos y rematada frecuentemente por una gran losa horizontal que hace de dintel. Con esto finaliza la relación de sus rasgos comunes, ya que incluso este remate ofrece variaciones en cuanto a su diseño. Si bien no son exclusivos del área mencionada, ya que podemos encontrar ejemplos parecidos en toda la cuenca mediterránea, e incluso en tierras inglesas e irlandesas, este hecho no hace más que destacar lo interesante y masivo de su presencia en esta zona de la provincia de Albacete, comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, España.

