Patrus

Baco tenía una estatua con este nombre en Megara. Apolo había sido pintado en Atenas por el célebre Eufranor, bajo este mismo nombre, que también pertenecía a Júpiter, como lo demostraba una estatua de madera que tenía en el templo de Minerva en Argos, representada con tres ojos para manifestar que veía todo lo que se pasaba en el cielo, en la tierra y en los infiernos. Decían los argivos que este Júpiter Patrus era el que se hallaba en el palacio de Príamo, y que este desgraciado príncipe fue muerto por Pirro al pie de su altar. En la distribución del botín, la estatua recayó a favor de Estéleno de Capanea, quien la depositó en el templo de Argos.
 
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