Victimario

o Victimarius. Ministro de los sacrificios romanos cuyas funciones consistían en conducir a las víctimas y preparar todo lo necesario para los sacrificios. Les correspondía también herir a las víctimas y para esto se colocaban cerca del altar desnudos hasta la cintura y ceñidas las sienes con una corona de laurel. Llevaban una hacha en la espalda y un cuchillo en la mano, y cuando el sacrificador les daba la señal, mataban a la víctima, luego la desollaban, la diseccionaban para que sus entrañas fueran inspeccionadas por los arúspices y, después de haberla lavado y sembrado de flores, la ponían sobre el altar. Ver, Arúspice.
 
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