Lex Icilia
(456 a.C.). Es la primera lex agraria romana. Permitía poner en práctica las medidas adoptadas por Espurio Cassio treinta años antes, para que las tierras del Aventino (ager aventinus) fueran repartidas entre los plebeyos. También estableció que esta ley no podía ser derogada por la Ley de las XII Tablas.

