Furio

Camilo, Marco (M. Furius Camillus) (ss. V-IV a.C.). General romano, llamado Escriboniano, al igual que Furio Camilo, Lucio. Fue un importante personaje de la República romana, en torno al cual se elaboraron varios relatos legendarios, destacando sobre todo por la conquista de la ciudad etrusca de Veyes, en calidad de dictador (ca.396); dicha conquista se logró sólo cuando, tras diez años de asedio (406-396), se excavaron galerías que penetraban en su interior. Los analistas le presentaron, por su bravura y piedad, como ejemplo de las virtudes romanas. Esta victoria fue recordada por los romanos como una auténtica gesta legendaria. El ager romanus se amplió considerablemente con ella. A pesar de este éxito y de una importante victoria sobre Falerii, fue desterrado a Ardea acusado de haber escondido una parte del botín. Pero Roma no tardó en llamarle de nuevo: asediada por los galos en 390 ó 386 al mando de Brenno, según las fuentes, Camilo organizó en Ardea y Veyes un ejército con el que pudo, de nuevo en calidad de dictador, liberar el Capitolio. Se le erigió una estatua en el Foro. Furio fue considerado como un segundo fundador de Roma contribuyendo eficazmente a la reconstrucción de la ciudad, y su figura dominó las dos primeras décadas del siglo IV a.C.. No obstante, es también un personaje no exento de polémica, ya que muchos le consideran como el primer princeps romano. Su carrera: censor en una ocasión, tribuno consular con poder militar en siete y dictador en cinco, su cursus honorum, habla por sí solo de la importancia de este personaje.
 
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