Primera guerra samnítica
(343-341 a.C.). Roma concluyó un tratado en 354 a.C. con la poderosa confederación samnita para hacer frente a la liga latina. Pero el interés común por el acceso a Campania enfrentó a los dos aliados antes incluso de que estallara la guerra entre Roma y los latinos. El casus belli lo ofreció la ciudad campana de Capua, que, presionada por los samnitas, pidió ayuda a Roma. Las hostilidades apenas duraron tres años, y cesaron tras un acuerdo de compromiso, que permitió al Estado romano afrontar el más grave problema de su afirmación en el Lacio.

