Miníades
o Miníadas. Las Miníades son las tres hijas del rey Minia, que reinó en Orcómeno. Se llamaban Leucipe, Arsipe y Alcítoe (o Alcátoe). Son las heroínas de una leyenda destinada a poner de manifiesto el castigo que Dioniso reserva a todo aquel que se niega a participar en su culto. Existen distintas versiones de su leyenda. Todas tienen un rasgo común: que las tres hermanas, en ocasión de una fiesta de Dioniso, se habían quedado en su casa hilando y bordando, mientras las mujeres de Orcómeno (o de Tebas, según las versiones) recorrían la montaña como bacantes. Pero la naturaleza del castigo varía. A veces se cuenta que la hiedra y la vid brotaron en torno a los taburetes donde las doncellas se sentaban, mientras del techo manaban leche y vino. Aparecieron en las salas luces misteriosas, y por doquier resonaron rugidos de fieras, sones de flautas y tamboriles. Asustadas, las Miníades fueron acometidas de una locura mística. y, cogiendo al niño Hípaso, hijo de una de ellas, le destrozaron tomándolo por un cervato. Luego, coronándose de hiedra, corrieron a la montaña a reunirse con las demás mujeres. O bien fueron transformadas en murciélagos. Otra versión presenta rasgos notablemente distintos: antes de castigarlas, Dioniso en persona fue a su encuentro en forma de una doncella y les reprochó su indiferencia. Las jóvenes se burlaron de él, y entonces Dioniso se transformó ante sus ojos en toro, pantera y león. Al mismo tiempo empezó a manar vino y leche de los escabeles en que estaban sentadas. Como en la versión precedente, las Miníades son presa de un delirio que las mueve a desgarrar al pequeño Hípaso.

