Moloso
o Moloto. Hijo de Neoptólemo (Pirro) y, por tanto, nieto de Aquiles. Su madre es Andrómaca, la esposa de Héctor, que Neoptólemo había obtenido como parte de su botín entre las cautivas troyanas. Eurípides ha llevado a la escena la leyenda de Moloso en su tragedia Andrómaca. El niño, nacido en Ptía, adonde había ido Neoptólemo después de la caída de Troya, había sido expuesto en secreto por su madre. Pero no había muerto, y en ocasión de un viaje a Delfos (Ver, Neoptólerno), Neoptólemo lo había recogido y reconocido. Pero Hermíone, con quien estaba casado Neoptólemo, celosa del niño por ser ella estéril, comenzó a perseguir a Andrómaca y a Moloso. Andrómaca logró ocultar a su hijo durante algún tiempo en el templo de Tetis, pero Hermíone consiguió descubrir el secreto, y se disponía a dar muerte a Andrómaca y a su hijo cuando la intervención de Peleo salvó a los dos. Después, cuando Neoptólemo fue muerto por Orestes, Tetis, viendo en este niño el único vástago de la estirpe de Éaco, ordenó a Andrómaca que fuese a establecerse con él en Epiro. Allí, Andrómaca casó con Héleno, y Moloso sucedió a éste en el trono de Epiro, dando su nombre a los habitantes del país: los molosos. Una tradición conocía dos hermanos de Moloso, nacidos también de Andrómaca y Pirro: Píelo y Pérgamo.

