Pompeyo

Quinto (Quintus Pompeius) (siglo II a.C.). Político y "hombre nuevo" de origen oscuro que fue cliente de Escipión Emiliano, pero que obtuvo el consulado (141) gracias a la fuerza de su oratoria y probablemente contra la voluntad de Escipión. Estuvo al mando del asedio de Numancia en Hispania, donde juzgó a su predecesor, Metelo Macedónico, responsable de su fracaso. Sufrió bajo los muros de Termantia y Numancia ambas derrotas, en 141 y 140. Negoció con ambas y llegó a acuerdos. Se habían ya devuelto cautivos y tránsfugas, se habían entregado los rehenes y entregado una gran parte del dinero estipulado, cuando llegó al campamento el nuevo general romano Popilio Lena, Marco. En cuanto se vio libre del mando y a fin de no tener que dar cuenta a Roma de una paz vergonzosa, negó su palabra. Cuando los numantinos se presentaron con el importe de su contribución de guerra, sostuvo delante de ellos y de sus propios oficiales, que no se había estipulado ningún tratado. El asunto se remitió al Senado, que se hizo cómplice de la infamia de Pompeyo. Exasperados los numantinos, aceptaron y se prepararon a la lucha; derrotaron primero a Lena y después a su sucesor, Hostilio Mancino, Cayo. Su enemigo Metelo lo procesó infructuosamente por extorsión, y en el 136 ambos sirvieron como legados de Furio Filón, Lucio en Hispania. En el 131 se vieron de nuevo asociados en la censura. Pompeyo asumió el liderazgo de la oposición a las reformas de Tiberio Graco.
 
Volver