DURATÓN

Duratón se sitúa en la zona oriental de la provincia de Segovia, en el curso medio del río del mismo nombre, sobre una pequeña loma a una altura máxima de 932 metros, dominando la confluencia de este río y el Serrano. La importancia de esta posición era debida a su inclusión en el eje de la comunicación este-oeste a lo largo del pie de la vertiente norte del Sistema Central, en el recorrido de la vía romana que se dirigía desde las tierras salmantinas hasta el alto valle del Duero (como nexo intermedio entre Segovia y Termes). También en este punto esta vía conectaba la antigua Segovia, en sentido norte-este, con Clunia y Rauda. Su privilegiada posición le permitiría disfrutar del control de las comunicaciones de esta área geoeconómica, que facilitaba el abastecimiento de productos a la ciudad, así como el posible establecimiento en la misma de un nudo en el circuito comercial del sur del Duero.. Con ello se aseguraba también la posibilidad de la explotación.directa de los recursos agrícolas de las tierras abiertas del valle alto y medio del Duratón, así como de la ganadería que aprovechaba los pastos de la falda serrana y de las parameras de Sepúlveda. Los contactos directos entre Roma y los pueblos indígenas del territorio de Duratón, en el extremo occidental del mundo celtíbero, tuvieron un punto de referencia importante a partir de la penetración romana en el alto valle del Duero y toma de Cauca en 151 a.C.. Afirmada la posición romana en la zona tras la conquista de Numantia (133 a.C.), no obstante no sería hasta los años 98-94 a.C., cuando el cónsul Tito Didio, una vez conquistada Termes, penetró con el ejército romano hacia el curso medio del Duero, decidiendo finalmente la inclusión directa del valle del Duratón en la Provincia Citerior. En Duratón hubo posiblemente una pequeña ocupación anterior al asentamiento romano. No obstante, el cercano poblado de Sepúlveda, a 7 km, con ocupación desde el siglo V a.C., ofreció con sus cortados y barrancos una óptima posición defensiva para desarrollar el principal núcleo de la zona entre los siglos IV y II a.C.. A partir del siglo I a.C., Sepúlveda deja de ser un centro de población importante, momento para el que en los Mercados se posee los primeros indicios de ocupación ya romana. La política de reorganización del poblamiento de la zona tras la conquista determinaría la desaparición de núcleos que habían jugado un papel importante en el territorio durante la II Edad del Hierro, en favor de otros, implicados ahora en nuevas necesidades de distribución de población y actividades económicas. La desarticulación del antiguo poblado de Sepúlveda y la política de control y gestión del territorio decidieron la potenciación de un núcleo en llano en los Mercados, más fácil de comunicar y organizar urbanísticamente, al estar situada en un área abierta y más o menos llana. De esta manera, a lo largo del siglo I a.C. empezó a configurarse la ciudad romana. En un momento del siglo I, seguramente no posterior a Domiciano (81-94), Los Mercados sería el sitio de un municipium romano adscrito al Conventus Cluniensis: la inscripción rupestre de Puente Talcano conmemora la restauración de un puente por magistrados municipales hacia el año 94 sobre el Duratón, en las cercanías de Sepúlveda; el cipo honorífico de Sexto Terencio indica la presencia del sevirato municipal en el 191; y, aunque problemáticos, diversos fragmentos de una inscripción en bronce quizás hagan referencia a una lex municipalis. Del desarrollo de Duratón durante la etapa imperial apenas se poseen datos. En cuanto al nombre de la ciudad romana, es desconocido. El término "Duratón" puede aludir a un topónimo ya latino, relacionado con "Duero pequeño". Si bien, se especula con la reducción del sitio a Confluenta, municipium citado por Ptolomeo en el siglo II entre las ciudades arévacas. La posición de la ciudad en la "confluencia" de los ríos Duratón y Serrano daría lugar a la elección de este nombre para un asentamiento romano con cierto interés de renovación o fundación de una ciudad (como la Confluentia-Koblenz del Rhin-Moselle, en Germania). Lo poco que se conoce del origen de la ciudad, como alternativa en una nueva posición al antiguo poblado prerromano de Sepúlveda, indicaría la configuración de un asentamiento con topónimo típico romano con este sentido topográfico. No obstante, el problema no será resuelto definitivamente hasta que se documenten con bases más sólidas las diferentes hipótesis (mediante elementos epigráficos, o como es su posible aparición en el Papiro de Artemidoro). En época tardorromana Duratón siguió ocupándose, y la gran necrópolis visigoda así como otros materiales de la misma época procedentes de área urbana alcanzan ya el siglo VI. La importancia del lugar decayó en época inmediata, debido a la progresiva reocupación del sitio de Sepúlveda, de nuevo en una posición con mejores defensas naturales para desarrollar el núcleo principal de población en época altomedieval. La única mención de Sepúlveda como punto estratégico, en manos musulmanas o cristianas, en esta parte del sur del Duero en las crónicas medievales desde el siglo IX (con el nombre de Septempublicam) indica la desaparición final de Duratón como asentamiento central del territorio. Este fue incluido como una aldea más en la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda tras la conquista de Toledo por Alfonso VI en 1085. Hoy, Los Mercados, Sepúlveda, provincia de Segovia, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ver, Confluenta (municipium romano de la Hispania Citerior).
 
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