Poesía
La pintan bajo la figura de una ninfa joven y agraciada, coronada de laurel, con una lira en la mano, el semblante animado, los ojos vueltos hacia el cielo, teniendo cerca de sí el medallón de Homero, y a los lados los atributos de los héroes de quienes celebra la gloria. Algunas figuras que parecen estar en éxtasis oyendo sus divinos cantos, expresan la admiración de los hombres por éste bello arte. Varias estatuas antiguas la representan con un sistro en la mano o a sus pies. Está simbolizada a veces por un Apolo que tiene en su mano una lira y en la otra coronas de laurel, como para distribuirlas a sus inspirados. La Poesía, pintada por Rafael en el Vaticano, está entre nubes y sentada en una silla de mármol blanco, cuyos brazos esculpidos representan dos máscaras escénicas. Tiene alas en las espaldas y está coronada de laurel. Lleva los pechos cubiertos, su vestido es modesto y un gran manto azulado desciende hasta sus pies. En una mano lleva una lira, y en la otra varios poemas heróicos. Su actitud completa caracteriza el entusiasmo. Los dos genios que la acompañan llevan esta inscripción: Numine afflatur, la divinidad es la que la inspira. En las piedras grabadas de Mariette se encuentra una imagen alegórica de la Poesía, que consiste en un genio sentado sobre un grifo, apoyando la mano derecha en una lira sostenida por un trípode colocado sobre un dado. El dado puede figurar la justificación de los pensamientos, el trípode el entusiasmo y la lira la armonía, que son las tres calidades esenciales de un poema. La Poesía, entre los etruscos parece tan antigua como la música y que nació en aquellos pueblos con su religión. Habían establecido combates donde se disputaba el premio de la Poesía.

