Amarsin
o Amar-Suen o Amar-Sin (siglo XXI a.C.). Rey (2.046-2.038) neosumerio de la Dinastía III de Ur. La política expansionista de los monarcas sumerios llevó a las poblaciones cercanas a iniciar una actitud defensiva. En esta dinámica militar participan activamente Urnammu y Shulgi, falleciendo este último en un enfrentamiento contra una coalición de enemigos en las montañas del Kurdistán. Su hijo y sucesor Amarsin, continuará con la política de pacificación del territorio, asegurando la victoria de sus ejércitos un año después de subir al trono, cuando destruyó la ciudad de Arbelas. Los nueve años de gobierno del nuevo rey transcurrieron dentro de una paz general, tan sólo rota por dos expediciones contra el Kurdistán y una contra el Elam, resueltas victoriosamente. Supo, por otra parte, controlar e incorporar a su imperio la lejana Assur, nombrando en ella a un gobernador, y mantener su autoridad en las regiones orientales periféricas. La paz interna y la prosperidad económica, pues mantuvo relaciones comerciales con Biblos, Tuttul, Mari, Ebla y Urshum, permitieron a Amarsin dedicarse a la construcción de suntuosos templos y edificios públicos a lo ancho de Sumer y Akkad. Por una inscripción se sabe que se tituló "Dios de la vida" y "Dios del sol" de su país, en un exceso de megalomanía. Los textos de presagios aluden a su muerte, un tanto extraña, motivada por la mordedura de un áspid o por el acorneamiento de un buey (Crónica del Esagila). Fue enterrado junto a los restos de Ur-Nammu y Shulgi, en un mausoleo de la necrópolis real de Ur. A pesar de haber tenido 18 hijos, en el trono le sucedió su hermano Shu-Sin. La estabilidad conseguida se verá desmoronada durante el reinado de Ibbi-sin. Ver, Abi-Simti, Ibbi-Sin, Dinastía III de Ur.

