Argishti I
(siglo VIII a.C.). Rey (786-766) de Urartu, hijo y sucesor de Menua y nieto de Ishpuini. Con Argishti I continuó el movimiento de expansión territorial urartea, no sólo por el norte de su Estado (campañas de Ardakhan y Leninakan), sino también a costa de territorios del norte de Asiria, que aunque padecía un declive político, todavía era capaz de emprender expediciones militares, impulsadas por Salmanasar IV. Asimismo, llevó sus tropas por los Estados neohititas, por el Éufrates del norte y por Tabal. Las rutas que jalonaron sus campañas quedaron marcadas con estelas e inscripciones rupestres (las del Lago Van constituyen los célebres Anales khorkhorianos), conociéndose así el límite de sus conquistas, que realmente fueron importantes y que proporcionaron elevados ingresos (botines, tributos) a Urartu. Argishti I promovió la construcción de nuevas ciudades, destacando entre ellas, en la Transcaucasia y junto a la orilla izquierda del río Araxes, la de Argishti-khilini (hoy, Armavir), enclave que ha proporcionado, entre otros materiales, catorce inscripciones de Argishti I. Tal ciudad se convirtió en un importante centro económico y administrativo. También en las cercanías del lago Sevab (Gükai) levantó la ciudadela de Irpuini (hoy, Arinberd), en la que fijó a 6.000 prisioneros capturados en Siria y en el área del norte del Éufrates. Dicha ciudad se convertiría junto con Teishebaini (hoy, Karmir-blur) en un poderoso centro militar. En la zona del lago Urmia, derrotó a los países de Mana y Bushtu, a los que hubo de domeñar en diferentes ocasiones. Sus actividades militares, religiosas y económicas (dio un gran impulso a la ganadería y a la agricultura) se conocen por sus textos. A pesar de la noticia de sus victorias, en las inscripciones sobre las estatuas de dos leones, halladas en Kar-Salmanasar, el turtanu asirio Shamshi-ilu, general de Salmanasar IV se gloría de haber vencido a Argishti I. Según se sabe, a la muerte de Argishri I le sucedió su hijo Sarduri II. Ver, Reyes de Urartu.

