Simorg

Ave fabulosa, llamada por los árabes Anka, y por los rabinos Jukhneh y que los persas suponían situada en las montañas de Caf. La pintaban como un ave muy extraordinaria, tanto por su tamaño como por sus demás cualidades. Comía para alimentarse todos los frutos que produce la montaña. Hablaba y pensaba. En una palabra, era un hada bajo la figura de un ave.
 
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