Trasio
Adivino de Chipre que comunicó a Busiris que en su reino no se obtendrían buenas cosechas a menos que todos los años sacrificasen un extranjero a Júpiter. Busiris le creyó, lo inmoló a él en primer lugar y siguió con ésta bárbara costumbre hasta que Hércules sacrificó en el altar de los sacrificios al propio rey Busiris y a su hijo Ifídames.

