Vía Nova Traiana

Entre el 111 y el 115, es decir, poco después de la anexión de Arabia, se construyó la Vía Nova entre la frontera Siria (Bostra, la nueva capital de la provincia de Arabia) y Aila en la costa del mar Rojo (los miliarios lo explicitan diciendo a finibus Syriae usque ad Mare Rubrum), especialmente gracias al trabajo de los soldados de la Legio III Cyrenaica. La nueva carretera, que sigue de hecho el itinerario de la antigua "ruta de los reyes" por las mesetas de Moab y de Edom, unía entre sí a las principales ciudades de la provincia y permitía un rápido desplazamiento de las tropas de Arabia evitando el desierto. Sustituyó la antigua ruta de las caravanas nabateas por una calzada pavimentada y posibilitó un mayor desarrollo del comercio entre los puertos del Mar Rojo y el Mediterráneo, lo que supuso un enriquecimiento de los ciudadanos y el mayor crecimiento urbanístico de estas ciudades en la antigüedad. En esta vía se hallaban Petra, elevada por el propio emperador Trajano al rango honorífico de metrópolis, Ammán y Gerasa, como enclaves comerciales importantes. En Judea, en donde existía una densa red de rutas romanas, en el siglo II, la encrucijada principal se encontraba exactamente en Caparcotna, en Galilea, en las cercanías del campamento de la legión VI Ferrata, que de este modo podía intervenir rápidamente en Escitópolis, Tiberíades, Tolemais o Cesarea. Ver, Vía romana, Calzadas romanas, Caminos.
 
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